Productividad: qué es, cómo se calcula y tipos
Si mides horas en lugar de resultados, estás gestionando la apariencia de productividad, no la productividad. Aquí están las fórmulas y los números para saber la diferencia.
Leer el artículoUn negocio funciona cuando entra más dinero del que sale. Suena obvio, y es justo lo que se pierde de vista en cuanto alguien empieza a mirar impresiones, seguidores o posiciones. Aquí escribo sobre los números que mandan de verdad: lo que te cuesta conseguir un cliente, lo que ese cliente deja mientras dura, cuánto margen queda al final y qué decisiones cambian cuando pones las tres cifras en la misma hoja. Es la parte menos vistosa del marketing y la que decide si todo lo demás sirve para algo o solo hace ruido.
Si mides horas en lugar de resultados, estás gestionando la apariencia de productividad, no la productividad. Aquí están las fórmulas y los números para saber la diferencia.
Leer el artículoSentirte un fraude cuando ya llevas años trabajando tiene un coste real: en lo que cobras, en cómo te vendes y en las decisiones que no tomas.
Si sientes que trabajas mucho y avanzas poco, el problema no es cuánto tiempo tienes. Es qué haces con él y en qué orden.
Si no sabes qué tocar primero para que el negocio crezca, el plan de marketing es la respuesta. Aquí lo explico con la estructura real, un ejemplo y una plantilla.
Si no sabes qué están haciendo tus competidores antes de gastar en marketing, estás tomando decisiones a ciegas. Aquí vas a cambiar eso.
La mayoría da feedback de forma que no cambia nada. Aquí tienes los tipos, los errores más habituales y frases que puedes usar mañana mismo.
Si tienes clientes que pagan pero no sabes si te salen rentables, estás tomando decisiones con información incompleta. Aquí están los números que te faltan.
Si no sabes cuántas unidades tienes que vender antes de ganar un euro, estás tomando decisiones de precio y de gasto a ciegas.
Si no sabes cuánto te queda de verdad después de vender, no sabes si tu negocio gana o pierde. Aquí aprendes a calcularlo y a decidir qué cambiar.
Si rellenas un DAFO y no sabes qué hacer con él después, no te ha servido de nada. Aquí está el antes y el después.
Si no sabes lo que te cuesta conseguir un cliente, no sabes si tu negocio gana dinero o lo pierde. Aquí tienes el número y lo que haces con él.