Auditoría de marketing digital

Auditoría de marketing digital: qué funciona, qué no y qué hay que tocar primero

Llevas meses invirtiendo y los informes dicen que todo sube, pero cuando miras la cuenta del banco no ves la relación. Eso no es un problema de presupuesto: es un problema de diagnóstico. Quince días mirando tu negocio por dentro y sales con un panel con tus números y una hoja de ruta mes a mes para los próximos doce.

La hoja de ruta la ejecutas tú, la ejecuta tu equipo, la ejecuta tu agencia o la ejecuto yo. Tú eliges.

Qué es una auditoría de marketing digital (y qué no es)

Una auditoría de marketing digital es un análisis de todos los canales y acciones que tiene montados tu negocio para decidir qué funciona, qué no y dónde está el dinero mal invertido. Eso es todo. Suena sencillo y casi nadie lo entrega.

No es un informe técnico de cuarenta páginas que solo entiende quien lo escribió. No es una lista de tareas pendientes. Y no es un trámite que se hace una vez y se archiva en una carpeta que nadie vuelve a abrir.

Es un diagnóstico de negocio antes que técnico. Como cuando llevas el coche al taller: no quieres un libro sobre combustión interna, quieres que te digan qué está roto, cuánto cuesta arreglarlo y en qué orden hacerlo.

Y tiene una consecuencia que conviene decir pronto: una auditoría puede terminar diciéndote que no gastes más. Que el problema no está en las campañas sino en el precio, en la oferta o en que nadie coge el teléfono. Eso también es un resultado, y suele ser el que más dinero ahorra.

Para quién

A esta página llegan tres personas distintas, y las tres tienen razón

Lo que cambia no es si necesitan una auditoría: es qué van a hacer con ella. Mira cuál eres.

Quieres entenderlo y hacértelo tú

Llevas tú el marketing, o lo lleva alguien de tu equipo. No quieres contratar a nadie: quieres saber qué estás mirando mal para corregirlo. Para ti la auditoría es un mapa, y la hoja de ruta es la lista de la compra de los próximos doce meses.

Quieres saber si tu agencia lo está haciendo bien

Llevas meses pagando y no sabes si esos resultados son buenos o son los normales del sector. No quieres cambiar de agencia por instinto, quieres tener esa conversación con datos delante. Te doy los datos; con tu agencia hablas tú.

Quieres delegarlo y olvidarte

No tienes tiempo ni ganas de entrar en el detalle técnico. Quieres que alguien mire, diga qué está mal y lo arregle. Para ti la auditoría es el primer paso: primero se sabe qué pasa, después se decide quién lo ejecuta.

Si te has visto en alguno de los tres, el primer paso es el mismo: saber qué está pasando antes de mover un euro más.

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Qué se audita

Qué debe incluir una auditoría de marketing digital que sirva de algo

Diez frentes, y los cuatro primeros no son marketing. Los nueve que hoy salen por esta búsqueda auditan canales y herramientas; ninguno mira lo que vendes ni cómo lo vendes, que es donde más veces está el problema.

Primero el negocio,
que es donde está el dinero

Cuatro cosas que no son marketing y deciden lo que cuesta cada cliente. Si aquí hay algo roto, arreglarlo vale más que cualquier campaña.

La oferta y el precio

Antes de mirar por dónde entra la gente miro qué le estás vendiendo cuando entra. Es el sitio donde más veces está el problema y el último donde busca todo el mundo.

Qué incluye y qué no, cómo se presenta, con qué se compara y por qué cuesta lo que cuesta. Una oferta floja se paga en publicidad todos los meses: cuando no hay nada que te distinga, la única palanca que queda es bajar el precio, y esa la gana siempre el que más aguanta.

El sistema de venta

El marketing trae contactos; la venta los convierte en dinero. Y aquí se cae más presupuesto que en ninguna campaña.

Qué pasa desde que alguien deja sus datos: quién llama, en cuánto tiempo, qué se dice, cuántas veces se insiste y qué se hace con el que dijo «ahora no». Miro tus contactos de los últimos meses y cuántos acabaron en cliente. Si se tarda dos días en llamar, la mitad ya no coge el teléfono, y eso no lo arregla subir el presupuesto.

La marca y el posicionamiento

Marca no es tu logo: es por qué te eligen a ti pudiendo elegir al de al lado, y si eso se entiende en cinco segundos.

Se mira qué dices que haces, a quién se lo dices y en qué te distingues de verdad —no en la frase de la web, en lo que el cliente nota—. Cuando esto está claro, el mismo anuncio con el mismo presupuesto rinde más, y no hay ningún truco de campaña que sustituya a tenerlo.

La competencia real

No la que tú crees que tienes: la que te está quitando los clientes, que casi nunca es la misma.

Quién aparece cuando tu cliente busca lo que tú vendes, quién le sale en el móvil, quién está pujando por tu nombre y qué ofrece por lo que tú cobras. Con eso sabes dos cosas que cambian decisiones: por dónde no vas a poder entrar con tu presupuesto, y el hueco por el que sí.

Después, por dónde
entra la gente

Los canales que tengas vivos. No hace falta que los tengas todos: se audita lo que hay y se dice lo que falta y por qué.

Las campañas de pago

Es donde más dinero se pierde en silencio. Una campaña puede estar activa, tener clics y sacar informes en verde, y costarte tres veces lo que debería por cada cliente.

Google Ads, Meta Ads y lo que tengas vivo: lo que cuesta un contacto y lo que cuesta un cliente, que no es lo mismo; a quién le estás enseñando los anuncios y si esa gente puede comprarte; si hay lista de palabras negativas o estás pagando búsquedas que no tienen nada que ver; y si el anuncio lleva a una página hecha para convertir ese tráfico o a la portada, que es el error más caro y el más común.

El posicionamiento orgánico

El SEO no va de aparecer en Google: va de aparecer cuando alguien busca lo que tú vendes y está dispuesto a pagarlo.

Qué búsquedas te traen tráfico que sirve y cuáles solo inflan la gráfica, qué páginas posicionan y cuáles deberían y no lo hacen, los errores técnicos que te dejan fuera del índice y las oportunidades que tu competencia todavía no ha tocado. Invertir en contenidos genéricos sin haber mirado antes lo que busca tu cliente es pagar por visitas que no van a comprar.

Las redes sociales y los contenidos

Es el área donde más se confunde actividad con resultados. Publicar tres veces por semana no es una estrategia: es una costumbre.

No me interesa cuántos seguidores tienes ni cuántos «me gusta» saca una publicación. Me interesa si las redes te traen clientes o solo te dan sensación de presencia: qué canal manda gente a la web y cuál no manda nada, si lo que publicas acompaña a la decisión de compra o va por libre, y qué formatos funcionan en tu sector. Pasa más de lo que parece que la red que tienes abandonada te trae más clientes que en la que inviertes.

El correo y el seguimiento

El canal con mejor retorno de casi cualquier negocio de servicios, y el que más gente tiene muerto: una lista a la que no se escribe desde hace dos años.

Qué pasa con el que dejó su correo y no compró, si hay algún seguimiento automático o se hace a mano cuando alguien se acuerda, y qué se hace por WhatsApp, que en España es donde de verdad se contesta. Aquí casi siempre hay dinero tirado, porque es gente que ya te conocía y ya te dijo que sí una vez.

Y lo que decide si
algo de esto sirve

Estos dos no traen gente: deciden si la que llega se convierte en dinero y si puedes saberlo.

La web y la conversión

Tu web es el destino de casi todo lo que pagas. Si llega gente y no pasa nada, estás llenando un cubo agujereado y lo lógico no es echar más agua.

Miro si se entiende en cinco segundos qué haces y para quién, cómo va de velocidad, qué pasa en el móvil —que es por donde entra la mayoría—, cómo están los formularios y qué hacen de verdad las páginas por las que más gente entra. Una web que no convierte destroza el rendimiento de cualquier campaña, por bien montada que esté la campaña.

La analítica y la medición

El apartado más ignorado y el más importante: si los datos están mal, todas las decisiones que tomas con ellos están mal.

Se comprueba que GA4 esté bien montado, que las conversiones que cuenta sean conversiones de verdad —y no visitas a la página de gracias—, que se sepa de qué canal viene cada cliente y que no haya media web entrando como «directo» porque nadie etiquetó los enlaces. Esta parte va la primera de todas: auditar canales con datos que mienten es perder quince días para llegar a una conclusión falsa.

Míralo tú mismo

Cómo se ve una campaña que va mal y cómo se ve una que va bien

Esto lo puedes comprobar hoy y sin herramientas de pago. Si te reconoces en la columna de la izquierda, ya sabes por dónde empieza el problema.

El método

Cómo se hace una auditoría de marketing digital, paso a paso

Sin orden salen datos sueltos sin contexto, que es exactamente lo que ya tienes. Estas son las cinco fases, y la cuarta es la que de verdad vale dinero.

1. Los datos

Accesos de lectura a lo que tengas vivo: analítica, Search Console, las cuentas de publicidad y el CRM si lo hay. Sin datos reales no hay auditoría, hay especulación. Si los accesos no existen o están mal montados, arreglarlo es la primera tarea de la hoja de ruta.

2. Canal por canal

Cada canal por separado y después todos juntos, que es donde aparecen las cosas raras: el canal que parece malo y en realidad está cerrando las ventas grandes, o el que parece bueno porque se está apuntando conversiones de otro.

3. Objetivos contra realidad

Si necesitas veinte clientes al mes y el marketing te está trayendo cuatro, la auditoría le pone número a esa distancia y dice qué haría falta para cerrarla. A veces la respuesta es más presupuesto. Muchas veces es otra cosa.

4. Prioridades

Aquí está la diferencia entre una auditoría útil y una lista infinita. Encontrar cuarenta problemas es fácil; decirte cuál atacar primero, con cuánto dinero y qué puede esperar, es el trabajo. El valor está en el orden, no en la exhaustividad.

5. La hoja de ruta

Doce meses, mes a mes, con qué se toca, quién lo toca y qué número tiene que moverse. No un documento: un plan que puedes abrir cada mes para saber si vas bien o hay que ajustar.

Qué te llevas

Un panel con tus números y una hoja de ruta a doce meses

Lo que nadie entrega: no un PDF de cuarenta páginas que se abre una vez, sino un sitio al que entras cada mes a ver si vas por donde tocaba.

Durante quince días miro tu negocio por dentro: los cinco frentes de arriba, tus números y los de tu competencia. No hay reuniones de seguimiento ni entregas parciales. Cuando termino, nos sentamos una hora y te lo cuento entero, en tu idioma y con las prioridades ya decididas.

A partir de ahí tienes tu propio panel: el diagnóstico de cada canal, lo que hay que tocar y el plan mes a mes con casillas que se van marcando. Y tienes soporte incluido mientras lo ejecutas, que es donde se cae el 90% de las auditorías del mercado: te entregan el documento, se despiden y las dudas de la semana siguiente las resuelves tú.

Panel de la auditoría con los canales analizados y la hoja de ruta a doce meses

Incluido

Diagnóstico, plan y quien te lo explica

  • Quince días de análisis de todo lo que tengas vivo
  • Una hora para contártelo, con tus números delante
  • Tu panel con el diagnóstico y la hoja de ruta a doce meses
  • Soporte mientras la ejecutas, la ejecute quien la ejecute

desde 1.490 € + IVA · quince días

Solicitar auditoría Antes de empezar hablamos un rato y te digo el precio cerrado. Si veo que no te hace falta una auditoría, te lo digo ahí y no te cobro nada.
Después

La hoja de ruta la ejecuta quien tú decidas

Una auditoría que solo se puede ejecutar contigo dentro no es una auditoría, es una carta de presentación. Esta va escrita para que la pueda coger cualquiera de los cuatro.

Tú

Va con el detalle suficiente para que la sigas sin tener que preguntar cada paso. Y cuando haga falta preguntar, para eso está el soporte.

Tu equipo

Cada tarea dice qué hay que hacer, en qué mes y qué número tiene que moverse. Es un plan de trabajo, no una lista de buenas intenciones.

Tu agencia

Se la pasas y tienes una conversación distinta: en vez de pedir explicaciones, repartís tareas con fechas. A una agencia buena esto le viene bien.

Yo

Si decides que lo lleve yo, lo hablamos cuando esté la hoja de ruta y no antes. Primero sabes qué hay que hacer; después decides con quién.

Quince días y sales sabiendo qué tocar, en qué orden y con cuánto. Lo demás lo decides tú con el plan delante.

Solicitar auditoría
Casos de éxito

Qué cambia después de una auditoría bien hecha

Con nombre y apellidos, con la cifra delante y con el contexto detrás. Un porcentaje suelto no dice nada; y un caso sin nombre, tampoco.

Más de 1.500 leads cualificados con SEO y Google ADS en el ultimo año.

«La web que teníamos ya tenía sus años: ese fue el motivo de conoceros. Acabamos cambiando la web, la marca y la forma de captar. Hoy la clínica es más predecible y más estable. ¿Que si os recomendaría? Claro que sí, mientras no sea recomendar a la competencia.»

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Marcos Martín DíazFundador- Clínica Dr. Martín Díaz
+10 leads diarios maquinaria B2B y partiendo desde 0 hace en 2025

«Éramos reacios a pensar que la maquinaria industrial se buscara por Internet como otro producto más. Pasado este tiempo te das cuenta de que sí hay volumen y de que hay que estar ahí. Habíamos trabajado con varias agencias y es difícil dar con gente seria, porque hay mucho vendehúmos. Yo empecé por el nombre de Jesús Roldán, por la persona que hay detrás.»

JAIME DE CECILIO
Jaime de CecilioGerente- KDT Ibérica
De 0 a 60.000€/mes en menos de 4 meses

«Cuando te conocí no podíamos ni pagarnos un sueldo. Y encima salíamos anunciados en Colombia y no en España, sin que quien nos lo llevaba supiera ni por qué. Hicisteis la auditoría, quitamos SEO y redes y nos fuimos a un solo canal con el mismo dinero. El primer mes ya pude cobrar. Hoy damos citas a diez días vista con la agenda llena.»

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Yolanda GilAbogada - Directora Gil Lozano
Reducción de un 80% en costes captando leads cualificados con ventas todos los meses

Muy recomendables sus servicios. Empecé con ellos después de probar muchas otras que me hacían perder tiempo y dinero. Estuve tiempo estancado sin saber qué hacer. Ahora mi negocio (despacho de abogados) está creciendo poco a poco como debe ser. Trato cercano, te explican todo y te ayudan en cualquier momento sobre cualquier problema o incidencia que surja. Un 10

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Cleofé EscuderoAbogado - Valiant Abogados
De 0 a 5 clientes mensuales empezando desde 0

Sin duda ha sido mi mejor elección. Soy abogada y he intentado encontrar un servicio de marketing y publicidad en muchas ocasiones, en todas ellas el servicio ha fracasado, salvo con Infinity Growth. Han acertado de pleno con la landing page que me han preparado completamente adaptada a los servicios que ofrezco. Cada lead que me llega es idóneo así que no tengo ninguna queja sobre el servicio. Sin duda los…

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Andrea García

Con quién he trabajado

Comercial Cecilio Taller de la Salamandra Moncayo Abogados Aisa Tuyyoshop Mermelada de fresa tienda HP Express Dani Llamazares Libertia Blogger3cero Gil Lozano Abogados Clinica Martín Diaz Paris Disney Hotels Toldos Sunny Xolary Bricosol Harnnett Puertas Arse Padierna Abogados Hipotecalia Salip Abogados Igeas Andrea García Lledó Abogados

Errores habituales en una auditoría de marketing digital

Una auditoría mal hecha es peor que no hacerla, porque te deja tranquilo. Estos son los cinco fallos que me encuentro una y otra vez, y valen tanto si te la hace alguien como si te la haces tú.

Auditar sin saber qué necesita el negocio. Si no sabes cuántos clientes te hacen falta al mes ni cuánto puedes pagar por cada uno, no hay forma de decir si un resultado es bueno o malo. La auditoría empieza en la cuenta de resultados, no en las herramientas.

Quedarse en los datos bonitos. Visitas, seguidores, impresiones: esas métricas vienen solas y siempre se pueden contar hacia arriba. Lo difícil es llegar a lo que te cuesta un cliente. Si una auditoría no llega ahí, no ha terminado.

No priorizar. Una auditoría que te encuentra cuarenta cosas y no te dice por cuál empezar no te activa: te paraliza. Y lo normal, cuando se abre una lista así, es cerrarla.

No hacer seguimiento. La auditoría es el punto de partida. Si en tres meses nadie ha mirado si los cambios funcionaron, el trabajo se ha perdido entero. Por eso lo que se entrega es una hoja de ruta con meses, y no un informe con fecha.

Fiarse de los datos sin comprobarlos. Antes de concluir nada hay que verificar que lo que cuenta la analítica es lo que pasa de verdad. Sacar conclusiones de una medición rota es firmar decisiones caras con información falsa.

Antes de escribirme

Preguntas frecuentes sobre la auditoría de marketing digital

¿Qué es una auditoría digital?

Es mirar todo lo que tienes montado en digital —web, posicionamiento, campañas, redes y medición— para decidir qué funciona, qué no y qué hay que tocar primero. «Auditoría digital» y «auditoría de marketing digital» se usan para lo mismo; la única diferencia real es si se mira solo el marketing o también la parte técnica de la web, y aquí se miran las dos porque una web lenta te tira las campañas.

¿Cuánto cuesta una auditoría de marketing digital?

La mía, desde 1.490 € + IVA, y el precio final depende de cuántos canales tengas vivos: no cuesta lo mismo auditar una web con Google Ads que una web con Ads, Meta, SEO y una lista de correo. Te lo digo cerrado antes de empezar. Y la forma de mirarlo no es el precio en sí: es compararlo con lo que se te está yendo cada mes por no saber dónde falla.

¿Cuánto tiempo lleva hacerla?

Quince días desde que tengo los accesos. No es un proceso que mejore metiéndole prisa: la mitad del valor está en cruzar datos de canales distintos, y eso lleva el tiempo que lleva. Si necesitas una respuesta esta semana, lo tuyo no es una auditoría, es una hora de consultoría.

¿Qué diferencia hay entre una auditoría y una consultoría?

La consultoría es una hora en directo: tú ya sabes más o menos dónde está el problema y quieres decidir el orden. La auditoría son quince días míos mirando por dentro y un plan a doce meses. Si no sabes ni por dónde te entra el dinero, empieza por la auditoría; si lo sabes y dudas del siguiente paso, con la hora vas servido.

¿Puedo hacerme la auditoría yo mismo?

Una parte sí, y arriba tienes gratis la lista de señales para empezar. Lo que se paga al traer a alguien de fuera es la mirada limpia, haber visto el mismo problema en otras cuentas y poder priorizar sin defender decisiones propias. Si llevas dos años mirando los mismos paneles, lo difícil no es entenderlos: es ver lo que has dejado de mirar.

¿Necesito tener campañas activas?

Para una auditoría, sí: hace falta que haya pasado algo que mirar. Si no has invertido todavía, no hay datos y lo que te haría sería una recomendación, no un diagnóstico. En ese caso te lo digo y te mando a la consultoría, que cuesta una fracción.

¿Tengo que darte acceso a mis cuentas?

Acceso de solo lectura a lo que tengas: analítica, Search Console, las cuentas de publicidad. No toco nada, no pauso campañas y no cambio configuraciones sin decírtelo. Cuando termina el trabajo, los quitas tú cuando quieras.

¿Y si mi agencia se lo toma mal?

A una agencia buena esto le viene bien: le llega un plan con prioridades y fechas en vez de un cliente nervioso pidiendo explicaciones. Si se lo toma mal, ya tienes parte de la respuesta que venías a buscar. Yo escribo el diagnóstico, no la conversación: esa la tienes tú.

¿Cuánto cobra un asesor de marketing digital?

En España verás desde unos 50 € la hora hasta igualas de varios miles al mes, y la horquilla es tan ancha porque no se cobra lo mismo ejecutar que decidir. Lo mío está arriba y sin rodeos: 190 € + IVA la hora de consultoría y desde 1.490 € la auditoría completa. Lo que sí te digo es cómo mirarlo: si un cliente medio te deja mil euros, la pregunta no es cuánto cuesta el asesor, es cuántos clientes de más tiene que traerte para pagarse.

¿La auditoría mira la experiencia de usuario y la usabilidad?

Sí, y no como un capítulo aparte de diseño. La experiencia de usuario y la usabilidad se auditan por lo que cuestan: si el formulario pide nueve datos, si en el móvil hay que hacer zoom para leer el precio, si desde la página a la que llega el anuncio hay tres clics hasta poder contactar. Eso no es estética: es presupuesto de captación que entra y se va sin dejar nada.

¿Me puedes poner ejemplos de marketing digital que funcionen?

Los ejemplos de marketing digital que verás por ahí son casi siempre campañas de marcas grandes, y no te sirven: tienen otro presupuesto y otro problema. Los que sí sirven son los de tu tamaño y tu sector, y esos salen de la auditoría: qué está haciendo el que te está quitando clientes, con qué inversión y con qué oferta. Un ejemplo copiado sin saber de dónde sale es la forma más rápida de gastar un presupuesto en algo que a ti no te toca.

¿Cuáles son los 4 pilares del marketing?

Las cuatro P de toda la vida: producto, precio, punto de venta y promoción. Y traen una lección que se olvida constantemente: tres de los cuatro no son publicidad. Cuando algo no funciona, casi todo el mundo toca la promoción —más anuncios, más presupuesto— porque es lo único que se cambia en una tarde. Por eso esta auditoría empieza mirando la oferta y el precio, y no la campaña.

¿Cuáles son las 7 P del marketing?

Las cuatro de antes más tres que aparecieron con los servicios: personas, procesos y evidencia física. En un negocio de servicios esas tres son casi todo: quién coge el teléfono, qué pasa desde que alguien pregunta hasta que se le hace una propuesta, y qué pruebas tiene delante de que haces bien tu trabajo. Es justo lo que se mira en el sistema de venta y en la prueba social, dos bloques de la auditoría.

¿Cuáles son los 3 tipos de marketing?

Según quién clasifique verás listas distintas, así que te doy la única que sirve para decidir dónde metes el dinero: captación (que te conozca quien no te conoce), conversión (que el que te conoce compre) y retención (que el que compró vuelva o te recomiende). Casi todo el mundo invierte en la primera y descuida las otras dos, que son las baratas. La auditoría te dice en cuál de las tres está tu cuello de botella.

El siguiente paso

Antes de meter un euro más, saber dónde se está yendo el que ya metes

Quince días, un panel con tus números y una hoja de ruta para los próximos doce meses. La ejecutas tú, tu equipo, tu agencia o yo.

Cuéntame qué tienes montado y te digo si la auditoría te hace falta o no. Eso no cuesta nada.

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